Me dejaste un beso en la gaveta y un brasier tirado en el sofá
un ataque de celos en la mesa
y tu perfume pegado en la pared.
Me dejaste el mundo de cabeza
y un grito en el contestador
que anunciaba con toda certeza
que esta vez se te acabó el amor.
Me dejaste un pero y un por qué
unos cuantos insultos y un adiós
una duda flotando en mi cabeza
y la promesa de no volver jamás.
Lo que siento lo guardo en la nevera,
por si un día decides regresar.
¿qué hago con este cementerio de sueños
y con toda mi mitad,
con esta deuda de afectos
y con tanta libertad?
¿qué hago con este insomnio en la noche
y mi falta de apetito?
¿dónde meto los reproches
y tu foto si la pongo o la quito?
Me vendiste un sueño al dos por uno
y me dejaste solo realidad.
(er)